martes, 13 de noviembre de 2007

SE ESCRIBIERON 5000 CARTAS...





Entre los profanos con cierta pátina cultural Pietro Mascagni es recordado por CAVALLERIA RUSTICANA (1890), casi siempre por su sublime intermezzo sinfónico y a lo sumo por alguna pagina scelta presente en las películas de Coppola o Scorsese.

CAVALLERIA RUSTICANA
Melodramma en 1 acto.

Libretto: G. Targioni-Tozzetti y G. Menesci a partir de la obra homónima de G. Verga.

Santuzza: Maria Callas

Turiddu: Giuseppe Di Stefano

Alfio: Rolando Panerai

Mamma Lucia: Ebe Ticozzi

Lola: Anna Maria Canali

Orchestra: Orchestra Teatro alla Scala

Chorus: Coro Teatro alla Scala

Chorus Master: Vittore Veneziani

Conductor: Tullio Serafin
Place: Basilica di Santa Eufemia, Milano

Date: June 16-25, August 3-4, 1953

Links de Rapidshare:
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Pero el italinissimo genio Pietro Mascagni (1863-1945) es eso y mucho más. Odiado o ignorado por la mayoría, en ocasiones, puede llegar a desatar pasiones sinceras, como las que desató en vida, (solo hace falta echar un vistazo a sus imágenes) y no solo por su música.

Aquí me gustaría contaros algo de su amada inmortal, Anna lolli, corista de bellísima voz y figura fascinante “Los labios un poco carnosos, sensuales, que invitaban a besarlos. Grandes ojos verdes, estupendos, profundos como no he visto en mi vida” escribía de ella el Maestro asistente de Mascagni, Luigi Ricci, cuando revelaba en 1976 una historia de amor que solo la familia y los amigos más íntimos de Pietro conocían.

En una tarjeta de Mascagni se lee: “A mí adorada Anuccia, cuyos divinos ojos apenas abiertos a la luz, me dieron las notas apasionantes de Cavalleria Rusticana. Cerignola, Bagnara. 10 de sepetiembre de 1988. Roma 10 de mayo de 1890. Roma 17 de mayo de 1930”. El propio Mascagni nos aclarara la dedicatoria en una carta: El 10 de septiembre de 1988 Mascagni comenzó a componer CAVALLERIA RUSTICANA en la pequeña ciudad del adriático Cerignola, cuando se le aparecieron a través de la ventana dos grandes ojos verdes que le miraban, (¿Habría leído Mascagni a Becquer?). Esa misma noche, a cientos de kilómetros nacía en Bagnara di romagna, un pueblecito de la Emilia Romagna, Anna Lolli. Mascagni asegura también que cuando en 1910 vio por primera vez a Anna, en un ensayo, reconoció esos ojos.

Pero para comprender determinantemente esta historia debemos retroceder 25 años atrás, cuando el joven Pierino escapa de los rigores del conservatorio de Milán para unirse como director de orquesta a una compañía itinerante de opereta, en la que cantaba Giuseppina Acconci, su primer y tierno amor. Entre representación y representación, encontraba también tiempo para componer la opera GUGLIELMO RATCLIFF, (solamente estrenada en 1895) directamente del texto de Henrich Heine, que el consideraba la opera favorita de entre las suyas. Pero cuando Mascagni pidió matrimonio a Giuseppina se vió decir por esta que le fuese a ver cuando tuviese una posición estable, respetable y seria. Consecuentemente, llega la ruptura y Pietro cae en una profunda depresión. En Parma, conoce a Lina Carbonari, que le cuida y asiste en su cuartucho de pensión, hasta hacerle sanar y con la que enseguida se casa. Donna Lina estará cerca del Maestro hasta la muerte de este y le dará tres hijos.

GUGLIELMO RATCLIFF
Tragedia Lirica en 4 actos de H. Heine en la versión rítmica italiana de A. Maffei

Guglielmo Ratcliff: Lando Bartolini

MacGregor: Philip Cokorinos

Maria: Carol Ann Manzi

Douglas: Brian Davis

Margherita: Eugenie Grunewald

Tom: Lawrence Long

Willie: Anna Tonna

CoryOrchestra: Teatro Grattacielo Orchestra

Chorus: Cantori New York Chorus

Chorus Master: Mark Shapiro

Conductor: Alfredo Silipigni
Alice Tully Hall, New York CityNovember 25, 2003-

Links de Rapidshare:
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El primer encuentro íntimo entre el entonces famoso compositor y la joven corista se recoge en una carta de él, fechada en Roma el 4 de Abril de 1910. Ella tenía 22 años mientras él 46. Si se ven las fotos de la época Pietro Mascagni conservaba su estupenda figura, su rostro masculino de facciones perfectas y sus ojos claros y expresivos, velados por cierto fulgor, “como el de las estrellas en una noche de verano”. En esa época el maestro atravesaba una crisis creativa, mientras trataba de escribir la ópera ISABEAU, (1911) inspirada en la leyenda de Lady Godiva, (se note que, en esta ópera el personaje del joven Folco se obsesiona con los ojos de la Princesa Isabeau, que cree haber visto en sueños y que al final, los suyos propios serán apagados por el pueblo furioso, tras haber contemplado los “misteri biondi” de la princesa durante la cabalgara de ella por la ciudad. Al verlo linchado, Isabeau se arroja a la maraña humana para ser herida de muerte. “fiori e tuoi occhi e tutto anche la vita. Amore, amore, amore”, cantan los dos amantes reunidos antes de morir). Tras el encuentro con Anna, Mascagni escribe casi toda la música de la nueva ópera en unas semanas pasadas junto a ella, a quien dedicará la partitura, (“A ti, Annuccia mia, ofrezco esta música inspirada de los ojos más profundos, nacida con nuestro amor divino, en el día que marca nuestro primer beso, nuestro primer llanto”).

Parece que Pietro Mascagni y Anna Lolli vivieron más de cartas que de cama. En los 35 años que van desde que se conocieron hasta la muerte de Mascagni se escribieron más de 5000 cartas. Estas se encuentran a disposición de los estudiosos del Maestro en un pequeño museo creado por el Párroco de Bagnara di Romagna, que presente además todos los recuerdos de Mascagni recogidos por ella en vida. Las mascagnianas suelen comenzar con la misiva “annuccia mia”, rodeada de los adjetivos más poéticos y las de ella “Amore mio santo”

Releyendo algunas de estas somos testigos de las “actividades culturales” de Mascagni, pero también sus obsesiones, exasperaciones efusivas sentimentales, que pueden resultar sublimes durante los estados creativos del Maestro, emocionantes durante los periodos de alejamiento, o adquirir tonos propios del género patético-cómico en los naturales momentos de crisis, (amenazas de desaparecer y la sombra de los celos en las de ella, ardientes frases y golpes de efecto propios de sus óperas en las respuestas de él, (a menudo se servía de los libretos de estas para expresarse). Parece ser que ella, consciente de vivir una relación difícil, intentó un par de veces de alejarse de Mascagni, incluso con el suicidio, saliendo siempre reforzada la relación, hasta estabilizarse definitivamente durante la Gran Guerra.

Desde entonces, Mascagni tuvo dos familias, cada una de las cuales sabía de la existencia de la otra. Pietro Mascagni, respetable figura pública, no quiso nunca separarse de su familia aunque no oculto su amor por Anna e incluso tuvo la complicidad de Emy, su hija, con la que Anna tuvo estrechos y largos periodos de contacto.

Donna Lina, que proclamaba orgullosa que solo ella lavaba la ropa interior de su marido, hizo todo lo posible para separarlos, sin conseguirlo hasta que, conociendo bien las debilidades de Pietro, (siempre habría de haber otra mujer), aceptó ser un vértice en el triángulo sentimental. Parece ser que las dos mujeres se encontraron una vez en 1921, durante los ensayos de la opera IL PICCOLO MARAT (1921), otra, en el Hotel Plaza de Roma, donde Mascagni había establecido su propio domicilio años atrás, poco tiempo antes de la muerte del Maestro.

Seguramente el momento de suprema felicidad para Pietro y Anna fueron los seis meses pasados en Castel Fleury, Bellavue, un suburbio de París. Mascagni alquiló esta casa bajo falsa identidad y se instaló con Anna para musicar la tragedia que el poeta Gabriele D´annunzio había escrito para él.

Si se analiza el material temático de la ópera, PARISINA (1913), una especie de ceremonia de colores otoñales, que dura más de tres horas y media, parece que hayan sido unos meses de auténtico aislamiento creativo y, en cambio, el epistolario mascagniano demuestra lo contrario. Durante tres de los seis meses la pareja recibió como huesped al propio D´annunzio, con el que Mascagni mantendrá una relación fraternal intensa y al límite de todo sentimiento, mientras le hace escuchar cada día al piano lo que ha compuesto por la noche, (la vena creativa de Mascagni era nocturna) y durante el verano a Emy, la hija adolescente del Maestro, que recoge muy bien el espíritu de estos días de charlas, juegos y jardines en su emocionante libro: “S´inginocchi la più piccina” (1936) .

Gran material para una película de Visconti, si este no hubiese sido tan cobarde para algunas cosas, (Mascagni coqueteó en un su vejez con el Fascismo de Mussolini, que luego rechazó), y tan snob para todo.

La ópera queda como la suma más madura y conseguida de las fuerzas creativas de Mascagni, sería también dedicada a Anna.

PARISINA
Tragedia Lirica en 4 actos de G. D´annunzio.

Nicolò d'Este: Benito di Bella

Ugo d'Este: Michele Molese

Parisina: Emma Renzi

Stella dell'Assassino: Mirella Parutto

Aldobrando Rangone: Ferruccio Mazzoli

La Verde: Mirna Pecile

La Fante: Mirella Fiorentini

1ª Doncella: Maria dalla Spezia

2ª Doncella: Mirella Fiorentini

3ª Doncella: Angela Rocco

1º Compagno: Teodoro Rovetta

2º Compagno: Giancarlo Vaudegno

3º Compagno: Ivan del Manto

4º Compagno: Guido Pasella

5º Compagno: Teodoro Rovetta

Orchestra: Symphonic orchestra of the RAI, Milano

Chorus: Chorus of the RAI, Milano

Chorus Master: Mino Bordignon

Conductor: Pierluigi Urbini
Place: RAI, Milano

Date: October 9, 1976


http://rapidshare.com/files/47950793/MASCAGNI_PARISINA_URBINI_1976_3.rar http://rapidshare.com/files/47960387/PARISINA_URBINI_1976_1.rar

Cuando Mascagni vuelve al seno romano familiar, Anna se mudó a un pequeño apartamento de la ciudad, con su hermana y su sobrina, donde llevaba una vida reservada, casi de reclusa, a la espera de la visita de su amante o de una carta suya. Una vez que dejó el coro del teatro Costanzi, (hoy Dell´opera di Roma) se la podía ver a menudo en el teatro, cuando se representaba una ópera del maestro, presente en todas las temporadas, (hoy raramente se pueden escuchar sus óperas, a excepción de Cavalleria, aunque para octubre de 2008 se anuncian seis representaciones de la ópera AMICA, (1905).

Así pasaron 35 años, para ella su amante y Nume tutelare, para él su amada y confidente. A partir de la década de los 30 Anna, ya una madura y gruesa señora, pasa largar temporadas en Bagnara, de donde siempre regresa con pasta y dulces para su Pietro. Tras la muerte de Mascagni, en los días en los que el ejército Aliado liberaba Roma de la ocupación alemana, Anna volvió a su pueblo, donde llevó una vida oscura y discreta hasta apagarse en 1972.

Seguramente, él sigue mirándo esos inmensos ojos verdes…

NOTA: Se incluyen los links de registraciones sonoras de tres títulos Mascagnianos. De entre las pocas existentes, (dejando a parte Cavalleria), estas son mis favoritas, aunque presenten cortes importantes que desfiguran la obra y el sonido no sea siempre perfecto. Estas han sido colgadas por mí mismo en rapidshare.com, así que las podéis descargar fácilmente y gratuitamente y disfrutar.

miércoles, 31 de octubre de 2007

PARA TÍ...

Por los viejos tiempos, vamos allá!

lunes, 29 de octubre de 2007

A TÍ.


Vuelvo de un viaje que siempre supe que haría para verte, pero no solo para verte, para estar contigo, pero no solo para estar contigo, para mirar junto a tí, eso sí y siempre.

En tres jornadas me has hecho olvidar, más que un sacramento, hábitos y vicios que tardaré todavía en volver a adoptar; pensamientos oscuros que, ahora, trato de clarear, (como tú sabes, siempre tropiezo en la misma piedra).

Me llevo el sutil y el absoluto, eso que se ve o no se ve, (creo que los dos lo vemos, lo vimos ayer paseando por un lugar atemporal y sublime). Y se que sabes que quiero decir con esto: espectadores del mundo que lo esperan todo y no piden nada, en el país de los ciegos, eso somos y seremos tú y yo.

Gracias por siempre E. C. D. F.

domingo, 21 de octubre de 2007

CITA EN BRAY









Puestos a hablar de las películas de mi vida, hablemos de “Cita en Bray” (RENDEZ-VOUS À BRAY, 1971), de André Delvaux.

Cosas del destino, yo debía de haber visto está película proyectada hace cuatro años. En cambio, solo se me permitió verla el año pasado. Y recuerdo… La Filmoteca de la ciudad del viento pasó un ciclo itinerante dedicado a la figura de André Delvaux. Creo que acudí a todas las pocas sesiones menos a una, la de la película que más me había atraído sobre el programa. Extrañamente, la noche de antes había recibido un mensaje de voz en mi teléfono móvil: un cinéfilo, director y ex-amigo me aconsejó que no dejase pasar esta película, ya que había advertido sorprendentes similitudes con un guión, mi primer guión, que acababa de darle a leer. Esta extraña coincidencia me sugirió todavía más que debía de ver esa película. Al día siguiente, un conductor de autobús perezoso fue el culpable inocente de que no llegase a tiempo, (la Filmoteca de Zaragoza tiene la óptima costumbre de no dejar pasar al espectador una vez comenzada la sesión).

A partir de ese momento me procuré toda la información posible de la película, ya que era virtualmente imposible visionarla en otro formato que no fuese película. Preguntaba siempre a quien me la había recomendado que se mostraba parco en descripciones y en cambio insistentemente reiterativo en que le cediese mi guión, hasta minar nuestra amistad.

Murió Delvaux y, un mes después, apareció en Bélgica la más preciosa edición de una película en DVD que conozco. Esta es, "Cita en Bray".

Una vez vista la película, me pareció haber estado viéndola siempre, viviendo siempre de continuo en ella. Y sí, esas similitudes con mi guión, no realizado, existen.

Pero antes de la película había una novela corta: El propio Delvaux comentó que la elección del material de Julien Gracq: “Le roi Copethua” se debió a las sorprendentes similitudes que encontró entre el personaje de Julien Eschenbach y él mismo, antes de convertirse en director de cine, (es conocido que acompañaba al piano las películas mudas, casi siempre francesas, que se pasaban en la filmoteca de Bruselas). La novela, en palabras de su director: “se passe toute entiere dans un present qui est fait d´une longue attente, d´un climat d´envoutement qui porte les personages a vivre comme un moment reserve de leur vie, un moment dont peut-etre il ne restera plus traces apres”.

A penas hora y media bastan para contar una historia que parece compleja por su interdimensionalidad, pero que es más sencilla que que la vida consciente:

Una tarjeta invita a Julien, (Mathieu Carrière) pianista Luxemburgués, bloqueado en París en mitad de la Gran Guerra, (1917), a pasar dos días en La Fougeraie, una villa en los suburbios de París. Julien no duda ni un momento de que esta provenga de Jaques de Nouil, (Roger Van Hool) su único amigo, ahora oficial de aviación en la Guerra. A Julien le recibe en cambio la hermosa y misteriosa Elle, (Anna Karina) el ama de La Fougeraie. La espera le hace pasar la tarde recordando algunas vivencias del pasado compartidas con su amigo solo o en compañía de la amiga de Jaques, Odile, (Bulle Ogier), bonita aunque algo vulgar, a la que también se la llevó el viento…

En la película, la amistad entre Jacques y Julien se ve completada con el añadido del personaje de Odile, que hace de catalizador entre ambos, una mujer opuesta a la que Julien encontrará en La Fougeraie. La primera es una mujer simple, como el propio Julien e incluso un poco vulgar. Elle, la mujer que Julien encuentra en la villa en vez de a su amigo, es más cercana al carácter y a las costumbres de Jaques, con la que Julien tendrá una experiencia psíquica pura. Su encuentro por una jornada es una ceremonia mística de redención (aunque revestida en la película con toques eróticos, sin duda una metáfora de las cosas descuidadas o no dichas). En palabras de Delvaux: “Cest comme cela que le film s´est costruit: deux femmes, deux hommes, deux formes d´amour .

Dos niveles narrativos pues, en tiempo presente y en tiempo pasado, que confluyen en momentos álgidos. La estructura narrativa de la película es musical, como sería propia de una sonata propia o una sinfonía. Solo hace falta individuar las distintas piezas musicales, (de Brahms a Devrese), y ver como están dispuestas para comprobar su unidad programática y como la soiré musical crea el relato.

La música sería aparente el elemento principal de la película, y desde luego, su fondo, Música casi siempre diégetica, es decir, que suena en la realidad de la película. También para Delvaux este es un film musical. Y si, la película parece más hecha de formas musicales, (estructuras) que de formas narrativas, como sucedía en la novela.

Por otra parte, no se trata de una narración que incluye partes oníricas a partir tiempo pasado, sino que el visionado de esta puede producir el efecto de un sueño. De nuevo en palabras de director, la película: “est une historie d´amor et une historie d´amitie qu´on peut suivre jusqu´au bout sans se poser de questions si on ne veut pass s´en poser”.

Delvaux demuestra ser inteligente al elegir una historia reductiva y de tintes intimistas. Así, en su puesta en escena, puede concentrar sus esfuerzos y enseñar sus armas: Dirección de actores que exaspera hasta el movimiento de un dedo, belleza y verdad en los decorados, perfección técnica en la ejecución del cuadro… etc. Delvaux, opta, esta vez, por largos planos de movimientos fluídos; Fotografía atmosférica, casi fantasmal, atenta a la creación de los ambientes enrarecidos, a partir del diseño de producción, a partir del detalle a todo lo sensorial, (la música, la comida de escena, incluso el tacto de las telas), según una tradición de raíz escandinava.

Delvaux también homenajea a las películas de su infancia, al insertar cinco minutos de un episodio de ese Fantômas que tanto gustaba a los franceses de principios del siglo XX. Dos secuencias más tarde, en el tiempo pasado del relato, Odile rememora la historia que Julien ha acompañado al piano y ella han visto, con vivo interés, en la pantalla. Delvaux nos presenta uno de los momentos mágicos de la película cuando, al pasar de nuevo al tiempo presente, en la Fougeraie, mantiene en la voz en off la narración de la historia de Fantômas por Odile, pero cambiando, gradualmente a la voz en off de Elle, (con una sutileza que puede hacer pasar desapercibido esta exquisitez) , cuando el relato de la película muda puede tener cierta relación con los acontecimientos del momento presente para Julien y la propia Elle.

Metalingüística y polilingüística: La música, el cine… también dos obras de arte plástico, a modo de leit motiv: el grabado de Goya “El sueño de la razón produce monstruos” y el cuadro surrealista “El rey y la Mendiga” de Paul Delvaux, tío del director.

Pero… ¡Basta! Todo está de más ante lo sublimo y yo soy un loco al tratar de analizarlo, aunque sea solo acerando el pincel al lienzo. Y se sabe, la reñida relación entre las distintas artes puede provocar una criatura maravillosa pero letal, (“Croce e deliza”)

Añadiré solo que nunca Delvaux, un autor original e individual, como Bergman, Antonioni o Ford, estuvo tan atinado, (de echo se trata de su película favorita, la que eligió para que apareciese publicada en soporte digital antes de morir), a parte de algún momento de perfección cósmica en la posterior Benvenuta, (1982).

Cita en Bray es una película de relativo fácil visionado, incluso para el espectador no atento al signo, que vea solo la belleza y lo idoneidad de las cosas, que es ya bastante. Pero también ha quedado como uno de los hitos ocultos del cine de todos los tiempos, un Montxalvage que, cuando se encuentra, se ama o se odia como todo lo sublime y si eliges amarlo te pertenece para siempre porque es eterno.

NOTA: El misterio se pasa de mano en mano. Quien desee ver esta película solo tiene que pedirlo aquí. Recibirá una copia en DVD o un conveniente enlace en la red de redes.

jueves, 18 de octubre de 2007

DEBORAH KERR (1921-2007)


Esta mañana recordaba cuando, con 19 años, acudí a la filmoteca de mi ciudad. Quería ver proyectada TÉ Y SIMPATÍA, la película que tanto me había tocado años atrás.
Desde hace unas horas Deborah Kerr ha dejadado el mundo terrenal, pero su dulce mirada siempre acompañará a los limpios de corazón.

Muy pocos lo sabían, esta Gran Señora pasaba largas temporadas en Málaga, la mitad del año, en realidad, con su marido y sus niñas. Quien le escribiese siempre recibía una foto suya con una gentil dedicatoria. Es lo propio de una estrella.

Te queremos tanto, Deborah...

Que el largo viaje te sea propicio.

UN POEMA POR UN ESTADO DE ÁNIMO...


AFTER MANY DAYS

I wonder if with you, as it is with me,

If under your slipping words, that easily flow

About you as a garment, easily,

Your violent heart beats to and fro!


Long have I waited, never once confessed,

Even to myself, how bitter the separation;

Now, being come again, how make the best

Reparation?


If I could cast this clothing off from me,

If I could lift my naked self to you,

Of if only you would repulse me, a wound would be

Good; it would let the ache come through.


But that you hold me still so kindly cold

Aloof my floating heart will not allow;

Yea, but I loathe you that you should withhold

Your pleasure now.

D. H. LAWRENCE.

jueves, 11 de octubre de 2007

RETRATO DORADO


"All good poetry is forged slowly and patiently, link by link, with sweat and blood and tears."


Lord Alfred Douglas

lunes, 8 de octubre de 2007

LOS CHICOS DE LA BANDA (THE BOYS IN THE BAND, 1970)


Cuando por fin se anuncia en USA la aparición en DVD de la película de William Friedkin THE BOYS IN THE BAND, conviene echarle un ojo encima…

Una madrugada de sábado de esos fines de semana en los que me quedaba solo en casa, con trece o catorce años, cogí por casualidad esta película. Aún vista empezada, me impactó profundamente; no podía ser de otra manera. Años después, con 20, descubrí, durante una conversación en un tren, con una reina en toda regla, el título de la película y que esta había sido dirigida por el director de El exorcista, The French connection, Vivir y morir en L. A. o Cruising, películas que me encantan.

Con el tiempo y gracias a un muy buen ripeado del VHS en dual Castellano-inglés, disponible en la red de redes, he podido volver a disfrutar de esta película.

Y yo, que películas de temática GAY pura y dura he visto tantas, afirmo que solamente esta y Ni en tu casa ni en la mía de Rose Troche, mantienen un nivel de calidad alto. Por supuesto, dejando de lado películas en la que aparecen personajes homosexuales u otras “desviaciones”, (obsesiones sexuales, Dragg queens, lesbianas, pederastia…etc), entre las que existen auténticas joyas.

LOS CHICOS DE LA BANDA, la película, aparece en 1970, dos años después de su estreno como obra teatral, que alcanzó más de 1000 representaciones con enorme éxito en el off broadway. El de Mart Crowley, un Diplomado de la Universidad Católica de América, es un buen texto, (a pesar de algún plagio, no justificado, a Oscar Wilde puesto en boca de Harold, mi personaje favorito).

Un poco, el discurso de la obra es que “el único homosexual feliz es el que está ya muerto”, afirmación contra la que lucha exteriormente todo el tiempo Michael, el protagonista. Duro y pesimista pues.

Para su transposición fílmica, Mart Crowley, también productor de la película, a parte de añadir un prólogo con la delirante versión de "Anything Goes" de los Harpers Bizarre, revisa bien poco su obra, (incluso el final de la primera parte de la función sigue estando allí), y salva lo más posible del equipo técnico original y todo el artístico, por supuesto. Para dirigirlo llega un joven, elegante y prometedor director, curtido en la televisión, con tres largometrajes independientes a sus espaldas: William Friedkin,

En sus manos, la película resulta memorable y ya desde su estreno ostenta el rango de cult movie, además de obtener un buen éxito comercial “de minorías”.

Friedkin despliega una puesta en escena real, notable técnicamente, (resulta encomiable el trabajo del operador de cámara), y muy acertada para el material preexistente. Su película marcha sobre carriles a un ritmo ideal y no solamente es una película independiente de Crowley, también lo es de Friedkin.

El arranque de la trama nos muestra un poco la vida cotidiana de siete homosexuales desarraigados, mas o menos exitosos, en una gran ciudad, (unas secuencias muy brillantes, escritas para la ocasión). Luego nos quedamos ya en el piso de Michael, un treintañero sureño y universitario enfrascado en los preámbulos de una fiesta de cumpleaños, que ha organizado para Harold, un ex-amante y ex-patinador, judío picado de viruela, seguramente la única persona a la que haya querido en su vida, para el que Michael no escatima lujos, pagados a crédito con un sueldo del subsidio social. La divertida y loca fiesta de cumpleaños comienza y los invitado, (“mariposas ajadas” y “maricones ansiosos” los ha definido antes el anfitrión), van apareciendo. Enseguida descubrimos sus problemas, ilusiones, miserias enmascaradas bajo el cinismo y las ocurrencias. Durante la velada, regada por ginebra y drogas, ( “La marica cuando está sobria es peligrosa. Cuando bebe es letal”, dirá Harold), se presenta Alan Mcarthy, el heterosexual compañero de habitación en la Universidad de Michael… Todo es posible en lo que queda de noche.

La visión detrás de la película, además de muy gay, es muy yankee, (solo se me ocurre equipararla a la de las presentadoras del reality show Queer eye of the straight guy).

Esto no dificulta, al contrario, que el retrato psicológico de cada personaje está en su sitio, que sea individual y que no necesite ser insuflado por la vida de actores, que por lo demás, aparecen en estado de gracia, hasta llegar a lo antológico, (Cliff Gorman en la loca Emory). Todas salvo, tal vez Keneth Nelson, que da vida a Michael, (un papel escrito para Sal Mineo, demasiado ocupado con los chulos de la mafia). No es que Nelson, que actúa como Judy Garland en la era post Carnegie Hall, y parece un clon de Mineo, esté mal, (dos años sobre las tablas con los jerseys di vicuña de Michael habrán ayudado), pero no es Michael.

Como no podía ser de otro modo, todos los actores murieron de SIDA, todos menos paradójicamente Emory, la María Montez de la película, (con ella se identifica en uno de sus diálogos), que murió de leucemia y, también, el que interpretaba al heterosexual, respetable padre de familia y senador republicano a los ojos del mundo: Alan, el único superviviente del cast masculino.

En líneas generales, la película logra recrear la magia de las situaciones y diálogos teatrales. El mundo de estas “chicas”, tiernas, ruidosas, mentirosas y algo neuróticas resulta totalmente verosímil y lo que es más difícil... natural.

El ritmo insuflado por Crowley y Friendkin a su obra no decae ni un momento, pero puestos a quedarse con algo, son memorables los veinte primeros minutos de la fiesta, en la primera parte, antes de la llegada de Alan, en los que la cámara sigue con planos largos y fluídos a los personajes, en sus aspavientos de Drama Queen y sus bailes al ritmo de "(Love is Like a) Heat Wave", soltando bits memorables como ese de Emory: “¿Con quien hay que joder aquí para que te den una copa?

Es verdad que con la llegada de Harold, en la apoteosis del número de la fiesta, (no voy a desvelarte, mi querido lector, en que consiste esta, si no lo has visto), nos encontramos con el primer momento realmente sublime del largometraje. Este se prolonga durante un rato considerable de tiempo, sobre todo gracias a Harold, que no cesa de repartir sus pequeñas píldoras de glorioso sarcasmo.

Durante el segundo acto, más introspectivo, se sucede el “juego de la verdad”. Los personajes se quitan la máscara y se muestran más sinceros entre ellos, como si fuesen figuras de un aguafuerte, que se va poco a poco disolviendo por la lluvia incesante, permaneciendo en pie, en una nueva oportunidad de ser felices, o quedado anulados, (autoanulados, casi siempre), e inmersos en “el principio de la angustia”.

THE BOYS IN THE BAND es una obra que solo tiene razón de ser en la época en la que se desarrolla, cuando todavía se respetaba algún tipo de valor, (hoy solo hace falta salir a la calle de cualquier gran ciudad y mirar a la cara de los pasantes), o no se había declarado el mal del SIDA que supuso, en palabras de Gore Vidal, “que los chicos quedasen aterrados por practicar sexo”. Cualquier intento de recuperar esta obra, “actualizándola” quedaría desnaturalizado después de 1985 y tal vez en ello radique su grandeza.

37 años después de su estreno, el visionado de esta película sigue procurando una diversión y emoción perdurables. De los duros o crípticos momentos que contiene, para el no iniciado, compensa largamente la imagen, casi al final, de las dos maricas la buena, Donald, que representa todos los valores positivos, y la mala, Michael, abrazadas.

NOTA: Esta es la única película que creo que el doblaje ha mejorado. Si no se entiende perfectamente el inglés recomiendo verla doblada.

sábado, 6 de octubre de 2007

FERNANDO ALONSO, ESE MERCENARIO


Desde hace unos años, me molesta el ruído del televisor de turno, que hay en el lugar en el que me encuentro la mayoría de los domingos.

Decir que el culpable es el piloto de Fórmula Uno Fernando Alonso sería endosarle tantos méritos como marcas registradas ostenta en sus chaquetas de carrera.

Este hombre-anuncio de cajas de ahorros, bancos, relojes, marcas de cerveza, perfumes, crecepelos...etc. es uno de los iconos, (no, icono es un término demasiado gay, mejor, referencia) genuínos para el español medio, necesitado de sentarse dos horas ante el televisor atontado por un zumbido ininterrumpido de los autos que le hipnotizan o vuelven gritón...

A Alonso se le dedica más tiempo en el telediario que a todas las noticias culturales juntas: Triste verdad de España. A Él, a un pobretón ridículo, (un no neck monster, diría Tenessee Williams), que últimamente despliega áires de divo y polemista durante sus solicitadas ruedas de prensa...

Eso si, me molesta su ruído, decía, y me molesta ver su cabezón cuadrado y monoide, la poca salud de su cutis, (Aunque beba cerveza sin alcohol) y su pose absurda, cada vez que agarro cualquier periódico.

Seguro que también huele mal...

PREGUNTA RETÓRICA: ¿Es que la gente no se da cuenta de que no tiene cuello?

martes, 2 de octubre de 2007

CAJA DE PANDORA





A los veinte yo solía organizar un Ciclo de Cine en mi Facultad de Filosofía y Letras.

Lo heredé de unos amigos míos y de la utopía, que un año atrás, tal vez un poco más, les había llevado a ellos a recuperar la idea de un Cineclub “Clásico” universitario, en el que se pudiesen ver aquellas películas que podían interesar al universitario medio-culto y otras menos manoseadas, que ellos querían ver o amaban.

Todavía recuerdo a mi amigo, la influencia más importante en mi vida, cuando me pidió sin pedírmelo que no dejase morir el “ciclo”, él verano que él terminó su licenciatura en Historia, (Dos planes antiguos atrás) antes de marcharse a Italia por un año.

Por supuesto acepte y viví esos meses de curso lectivo de películas, libros, (él me los había pasado con hermosas dedicatorias en su interior) y algunas cartas intercambiadas.
Siempre he defendido ante personas de buenas intenciones que mi estado de entonces no fue solo fruto de la sublimación del recuerdo del pasado, sino de una emoción sentimental que todavía puedo sentir y que me ha apartado y protegido del resto del mundo, además de darme los atributos del escritor, (bueno o malo), y de contador de nuestras historias.

Recordar, recordar siempre… Eso es escribir para mí, un acto masoquista, sin duda.

Ironías, de esos cuatro o cinco amigos solo he mantenido el contacto con uno. El resto se fueron, casi todos en silencio a otras ciudades, otras vidas.

Y yo me quedé en la Ciudad del Viento…

Al menos por unos años. Tenía que terminar la carrera de Historia del Arte y vivir todavía. Pasear solo, recordándole a él o en compañía de amistades desinteresadas y bastante pudorosas; ignorar la poca fluidez de mi economía, (esta no ha cambiado mucho), cuando había que ir a comer a algún sitio o a ver algún espectáculo; salir (o marcharnos) de clase para ocupar un banquito soleado en algún parquecillo, hablar poco y devorar, a la hora del aperitivo, un paqueta de patatas chips. A veces incluso una cerveza.

Fue con Ella, a la que conocí al mismo tiempo que a Él, con la que solía hacer esto último.

Ella es hermosa y, con el tiempo, parece que se ha confirmado esa máxima que me repetía siempre, una cantinela: “Nosotros no cambiamos”.

Antes de marcharse a… Italia, Él la amó. Yo diría que se obsesionó con Ella desde el primer momento. No era difícil. Todos la amaban.

A veces pienso que es por Ella por lo que Él iba conmigo. Pero no. No es posible: Nos esperaban tantas cosas juntos…

Con el tiempo, Ella se unía, ocasionalmente, a nosotros y unilateralmente a él. Pero esa es otra historia…

Volvamos o viajemos meses más tarde, cuando él se fue a Italia, decía, me encargué del “ciclo”. Ella me acompañaba a Vicerrectorado Universitario como “secretaria y vocal” de nuestro “colectivo”, (así figuraba en los estatutos que nos hicieron rellenar), y a las reuniones de la Comisión de Cultura de nuestra Facultad, como compañera y miembro de la comisión también.

En el primer año, ya todos nos conocían de vernos juntos en clase, pegando los carteles anunciantes del “Ciclo” por todo el campus. En las sesiones yo presentaba las películas y ella repartía los panfletos. Siempre sonriente, siempre con una palabra de amabilidad o un comentario ingenioso.

El año anterior me habían visto con Él…

A menudo, durante la proyección salíamos sigilosos y recorríamos los pasillos de la Facultad como habíamos hecho con Él, y Ella lo sabía. Era uno de nuestros homenajes.

Con el tiempo, Mantuvimos charlas e incluso pasábamos veladas con profesores y alumnos que venían a nuestras sesiones. Conocimos algunos despachos y degustamos muchos bocadillos, (deliciosos), tras las películas o cuando nos venia en gana, los dos solos, en compañía o en multitud.

Los bedeles de la Facultad a menudo nos esperaban solo a nosotros para cerrar la Facultad, ya que nuestras sesiones eran de vespertinas a nocturnas.

Una de esas veces Ella y yo bromeábamos mientras recogíamos el Aula Magna, una de nuestras sedes, sin duda la favorita, cuando escuchamos como el gran portón de acceso se cerraba con llave. Llamamos y golpeamos la madera sin escuchar nada al otro lado.

No aceptábamos que nos pudiesen esperar 10 horas juntos, con una manzana y un botellín de agua medio vacío. No nos lo creímos nada, así que enseguida encendí el equipo de música y puse el amplificador a tope mientras ella golpeaba la puerta a son de un intermezzo de una opera de Mascagni, (que no era Cavalleria Rusticana).

Enseguida nos abrieron y salimos del edificio bajo la mirada del bedel de turno y algo enrojecidos.

Luego, con un bocadillo entre las manos y una copa de vino comentamos, como otras veces, lo surrealista que era nuestra ciudad, nuestra vida pues. Nos creíamos el centro del mundo.

Sin duda, en ciudades y vidas distintas, todavía lo pensamos, aguardando una nueva batalla…

miércoles, 26 de septiembre de 2007

MOMMIE DEAREST

Y aquí os dejo el trailer original, por si a alguno le entran ganas de salir corriendo a comprar el DVD

CHRISTINA!

En homenaje a Josito Montez, cuyo Blog no dejo de recomendaros cuelgo este divertido video. ¡Disfrutadlo si podeis!

BRING ME THE AXE!









Anoche volví a ver MOMMIE DEAREST (“Queridísima mamá”, 1981) y de nuevo me volvió a atrapar, lo reconozco… aunque no haya nada de nuevo en esta vieja película, un ejemplo de anacronismo a todos los niveles narrativos, con su diseño de producción empeñado en recrear hasta el último detalle de cada época con un presupuesto limitado, su luminosa fotografía con preferencia por los colores primarios limpios, la maravillosa partitura, una dirección de actores existente…

En este sentido, es memorable toda la secuencia inicial, que recrea las mañana en las que Joan Crawford, una espectacular Faye Dunaway, se levantaba ya a las cuatro para estar presentable ante la cámara.

En ello radica tal vez parte de su encanto. La otra parte la trataremos luego…

El biopic sobre la relación entre la estrella Joan Crawford y su hija adoptiva Christina resultó ser una de las películas más denostadas por la crítica y un rotundo fracaso de taquilla. Incluso ganó cinco premios razzie, incluído el de peor película de la década y peor actriz. Con el tiempo se ha revelado, sin embargo, todo un hit videográfico.

La sensible mirada del director Frank Perry logró sacar partido, (¡Y como!) a una fuente literaria no muy noble que digamos: el super best seller y escandaloso libro de la mismísima Christina Crawford, en la que presentaba a su madre como una neurótica maltratadora, alcohólica y maniática obsesiva de la limpieza. Detrás de la película, de nuevo Tina, mediante la mano de su marido, productor ejecutivo de la misma.

Si bien son bien visibles las costuras de la historia, al tener que contar tantos episodios sórdidos a lo largo de 30 años en 128 minutos, nadie puede negar que el relato parezca sincero, aunque, seguramente, los elementos más fiables sean las escenografías art decò y los pelucazos y maquillajes de Faye Dunaway .

Decíamos antes, una parte del encanto de MOMMIE DEAREST radica en su anacronismo. La otra en los continuos delirios que contiene y que la hacen un hito inalcanzable del camp de cualquier época, (tendrían que pasar 15 años hasta que otra película, SHOWGIRLS de Paul Verhoeven se acercase a estos niveles).

Como no puede faltar, una bandada de mitómanos, amas de casa problemáticas, maricas cultas y travestis se acercaron y acercan con los ojos bien abiertos a esta película. Lo devoran con frecuencia o incluso participan de estos mundos imitando a la Crawford en pases especiales, como ya había ocurrido antes con THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW.

Entre ellos, (¿Nosotros?) son legendarias las secuencias en la que la estrella, tras ser despedida de la Metro, tala un naranjo de su jardín, con un hacha que ha pedido a Christina, o aquella famosísima en la que una muy borracha Joan, vestida y maquillada como un actor de Kabuki, descubre que uno de los preciosos vestidos de su hija cuelga de una percha de alambre, en vez de en una de madera, la empuña en dirección a la niña y grita: "no wire hangers ... ever!".

Personalmente, me fascinan detalles como que Christina niña no cambie físicamente a lo largo de cinco o siete años y hable ya como un adulto cuando tiene que defenderse de los ataques de su madre, o que una secuencia después de salir del convento, donde su madre lo había recluído tras tratar de estrangularla, viva en un precioso apartamento newyorkino, (con chimenea y todo!), con un sueldo de figurante, (¡poco después la veremos retorcerse de dolor en la alfombra por un quiste benigno en los ovarios!).
Otra perla del rosario es que conozca a su nuevo “papi” y que dos escenas más tarde nos enteremos de que este ha muerto por los disgustos ocasionados por la Pepsi-Cola…

Tras redescubrir la película hace un año, (el primer visionado fue una mañana de verano de mi adolescencia, ¡Una mañana!, en La2), tiré todas mis perchas de alambre, me aficioné a la ginebra helada y no he parado de limpiar mi piso. ¡Que lo sepáis!

Como dato curioso, la mismísima Christina Crawford reaparecería años después, tras terminar su carrera como actriz y perder todos los millones que había ganado tirando las estatuas de su madre de los pedestales, en shows drags con la drag queen Lypsinka, recreando las secuencias más truculantes de la película, (incluída la de la percha de alambre).

Para neófitos y personas poco advertidas con tendencias masoquistas recomiendo la edición especial en DVD "Hollywood Royalty", con audiocomentario de John Waters que no tiene desperdicio.

domingo, 23 de septiembre de 2007

OPERASHARE


Para los amantes de la ópera, (y de la música) dejo el link de este grupo de yahoo en el que, con solo ser miembre, podrás acceder a miles de archivos sonoros.




Si te gusta la ópera, nunca habrás escuchado algo así...

domingo, 16 de septiembre de 2007

LA DIVINA


MARIA CALLAS (1923-1977)

miércoles, 12 de septiembre de 2007

EL ESTANQUE DEL CAMPUS


Aquí se pasan las horas, dulcemente, olvidando letalmenteme, para recordar siempre.
Y tal vez, desde una ventana amiga, podamos volver a contemplar lo que no se olvida y recordar lo que contuvo, una vez, la copa de la vida...

Recordar Siempre...

domingo, 9 de septiembre de 2007

EL ARCO IRIS


No fueron D. H. Lawrence ni Ken Russell quienes despertaron mi atracción por el efecto optico conocido como Arco Iris, esta ya existía desde mi niñez.

Recuerdo que vi por primera vez el Arco Iris a los tres años, en un momento de felicidad. Seguramente por ello lo asocio con un estado de ánimo positivo, estado poco habitual en mí, pero que siempre me suscitan esos colores en el cielo, tras la lluvia y con el Sol...
La fotografía fue tomada en el descanso de un rodaje en Rivas Vaciamadrid, en Abril. Esta fue la última vez que vi el Arco Iris.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Retrato de Raymond Radiguet por
Amadeo Modigliani
LE RENDEZ-VOUS SOLITAIRE

Emprunte aux oiseaux leur auberge
Au feuillage d'ardoise tendre !

Loin des fatigues, ma cycliste,

Qui t'épanouis sur nos berges,

Future fleur comme Narcisse,


Tu sembles toi-même t'attendre !

Mais pour que nul gêneur ne vienne

Je nomme la Marne gardienne,

Ô peu chaste, de tes appâts.

La Marne fera les cent pas.


Si son eau douce va semblant

Plus douce et plus chaste que d'autres,

Ses désirs pourtant sont les nôtres :

Voir bouillir à l'heure du thé

Que l'on prend en pantalon blanc,

Au soleil, ta virginité !

De Les Joues en feu

EL CAMINO CORTO


Queridos Todos,

¿Véis ese calle, no demasiado larga ni demasiado estrecha?

Ese era nuestro camino corto tras salir del Campus, a la plaza, nuestro camino a casa o al Parque, o a la plazita del puente colgante...

Alguna vez os mostraré el largo, que, con el tiempo, se hizo el más recorrido...
Vuestro Lord.

ESTO SE PARECE CADA VEZ A WIKIPEDIA PERO, OS LO PROMETO, NO LO HE COPIADO (DE ALLÍ)


Raymond Radiguet nació en Saint-Maur (Sena), en 1903 y muere en París veinte años después. Hijo del dibujante Maurice Radiguet, cursó estudios en París, pronto abandonados por una vida errante en una barcaza por el Sena. Fue al final de la Gran Guerra cuando tuvo lugar la experiencia amorosa que posteriormente inspiraría su obra "EL DIABLO EN EL CUERPO", publicada en 1923 pero escrita a partir 1920. Por entonces el joven es uno de los bohemios más famosos y fascinantes de todo París. Conoce a Cocteau, que le protege, y el joven autor no tardará en escribir poesía. Los hoteles y cafés de la Madeleine son testigos de las extravagancias y disipaciones de los escritores. Los primeros versos de Radiguet ven la luz en 1920 bajo el título de "LES JOEUS EN FEU". Ya en el verano de 1921, Radiguet comienza la redacción definitiva de "EL DIABLO EN EL CUERPO". Cuando finalmente aparece, Radiguet es saludado como un genio precoz. Los derechos de autor son cuantiosos y el joven se da con mayor fuerza al exceso y la disipación. Acaso presagiando su inminente final, el joven escritor, ya saludado como un auténtico prodigio se pregunta en una entrevista: "lo que quisiera saber es a qué edad se tiene derecho a decir que uno ha vivido". Confesada esta duda, marcha de vacaciones a Piquey en un deseo evidente de regeneración. Es allí donde termina su segunda novela: "EL BAILE DEL CONDE ORGEL". La novela supone una vuelta al clasicismo, suscitando bastantes perplejidades cuando apareció y fue justamente puesta en relación con la novela moral de Madame de La Fayette: “LA PRINCESA DE CLEVES” (1678), Aunque los personajes son ahora más abiertos, con unas mayores ansias de diversión, de rodearse de cosas hermosas y nuevas, de vaciar con mayor avidez la copa de la vida, (sobre todo, estos puntos aclaran bastante la posición de Anne Orgel en el triángulo sentimental en el que Françoise de Sireuex y Mae son los otros lados).

De vuelta a París, mientras corrige las pruebas de imprenta del manuscrito recién entregado al editor, contrae el tifus. Un día, paseando con sus amigos, es presa de una crisis a la que no sobrevivirá. "Dentro de tres días seré fusilado por los soldados de Dios” y en efecto así fue.

Nuestro joven poeta compartía con otros artistas decadentistas y simbolistas, preferiblemente músicos y hombres de letras, la imposibilidad de separar el arte de la vida . Esta interrelación o mejor, no separación entre arte y vida es propia (aunque no querida) de los surrealistas. Seguramente Radiguet, como Cocteau, hubiese postulado por el surrealismo, (si hubiese vivido unos años más en vez de morir, se dice, accidentalmente), y es muy probable que como Cocteau terminase realizando cine, (paradójicamente, sus dos novelas, incluída esta que nos ocupa, han sido llevadas al cine con mayor o menor fortuna).

miércoles, 5 de septiembre de 2007

CIUDAD DEL VIENTO


¿No me digáis que vivir en la Ciudad del Viento no es como estar dentro de una película de Antonioni?


La foto está cogida una tarde de primavera desde el centro o "islote" de la Plaza San Francisco. A lo lejos, la Ciudad Universitaria...

martes, 4 de septiembre de 2007

Jacques d'Adelswärd-Fersen




AU PAVOT DE YURMAM

Quel coolie a semé d'un poing large en sa glèbe,


Sorti de Bac Nam Fu - quel coolie a semé,


Loin des regards, comme un voleur, l'air affamé,


Ton grain, tige lunaire et savoureux Érèbe?




Pendant ces nuits.de Chine où dorment tant de plèbes,


Sur les canaux fumeux aux sampans embrumés,


Tu fleuris puis mourûs; mais toujours parfumé,


Distillas l'élixir :. ta myrrhe et ton cubèbe...




Or, maintenant, l'exil a porté jusqu'à moi


Le noir venin laqué qui coulait dans tes larmes,


Pavot! Le feu le gonfle; et l'aiguille, en mes doigts,




Malaxant le beau rêve où mon chagrin désarme,


Fait jaillir sur l'écran les palais défendus, Les dieux en porcelaine et les dragons tordus!




Jacques D'Adelsward-Fersen, de HEI HSIANG (Le Parfum Noir) (A. Meissen Editeur, 1921)

ANOCHE SOÑÉ QUE VOLVÍA A VILLA LYSIS






Esta es la vista de la Plaza San Francisco desde
la entrada principal al Campus.
Arriba, entrada a la librería de los Hermanos Vidal.


Busto de Roger Peyrefitte

Siempre que estoy en la ciudad trato de pasar por mis lugares tótem (una eficaz forma de masoquismo). Uno de estos es la Plaza San Francisco, amplia espacio urbano con planta de cuadrícula por la que se accede al Campus Universitario.

Muy cerca, tanto que se ve desde la plaza, está la Librería “de viejo” Hermanos Vidal, en la que solamente van cambiando los libros que se venden.

Al salir de la Universidad un amigo me llevaba a robar libros. Todavía me fascino pensando en la comprensión que tuvieron los empleados que, incluso, se retiraban algo para facilitarnos el delito. A mi memoria viene a menudo una frase que complacía tanto a mi amigo, que me hacía repetírsela de vez en cuando, esta es: los libros no deben de ser comprados ni vendidos porque son cosas puras.

Después de mi experiencia con la literatura he de decir que NO ES VERDAD. Pero esto es otra historia…

Desde que termine la Universidad o esta terminó conmigo vengo traicionando la máxima, dicha por el deseo, (si, el deseo) de suscitar su interés y entro a por algún libro, (que pago).

En una librería de viejo es raro encontrar los volúmenes tan bien clasificados y ordenados como lo están en esta. Tal vez por ello me relamo cuando mis ojos buscan y encuentran rápido el libro de ese escritor del que me gustó tanto su…. o ese otro del que me hablaba… Siempre hay algún libro esperándome y yo, que no soy bibliófilo ni mitómano, agradezco al fatto que haga bien su trabajo.

La semana pasada extraje de una apretada fila, en la sección de narrativa francesa, un pequeño volumen en rústica de un color coral maravilloso y todavía muy vivo. Su título: "LOS AMORES SINGULARES". No por nada, como un rito buscaba algo de ROGER PEYREFITTE, el autor de "EL EXILIADO DE CAPRI", (1959) novela biográfica del poeta Jaques de Fersen, que tanto ayudó a definir mi carácter de adolescente. La edición, contemporánea a la original francesa estaba impresa, como no, en Buenos Aires.

Luís Antonio de Villena presenta al francés Roger Peyrefitte (1907-2000) como un “elegante joven “con pruritos aristocráticos y diplomáticos unos años, hasta que le expulsaron de la carrera en Atenas por escándalo sexual”. Habría que verlo, (es conocida la tendencia de Villena a “barrer hacia casa”).

Los libros de Peyrefitte fueron best sellers en Francia e Italia, donde además ha sido una figura muy popular en algunos círculos culturales. No publicado (o mal) en España hasta los años 80 con su obra más conocida, y primera novela "LAS AMISTADES PARTICULARES", (1944) defendida por André Gide y que le valio el prestigioso Premio Renaudot, sigue siendo casi un desconocido…

Aunque demasiado larga, su primera novela entronca y sería una especia de estado anterior a "LAS TRIBULACIONES DEL ESTUDIANTE TÖRLESS", de Robert Musil, aunque las experiencias que en Musil sedimentan el pensamiento de sus jóvenes personajes (y lectores) en Peyrefitte se deslizan como un riachuelo a lo más profundo del Yo.

Años más tarde la novela de Peyrefitte sería llevada al cine con auténtico talento por Jaques Delannoy, bajo la atenta mirada del propio escritor.

La literatura de Peyrefitte se sitúa al límite de lo publicable desde los años 40 hasta finales del siglo XX, no solo por la osadía de contenidos (léase valentía) y tendencia a “las monstruosidades” del “vicio” sino por una visión satírica pero encantadora, que aflora en ternuras conmovedoras, tras las que están, sin duda, la destrucción y la muerte. No por nada, casi todos los personajes de los libros de Peyrefitte terminan anulados o en la piqueta tras enfrentarse a la sociedad standard o a ellos mismos.

Con un afán natural por la introspección o el descubrir sobre lo que conoce, por sus páginas van pasando, calegiales, poetas y músicos, ("EL EXILIADO DE CAPRI") embajadores, ("LAS EMBAJADAS", 1951) Papas, ("LAS LLAVES DE SAN PEDRO", 1953) héroes históricos ("ALEJANDRO MAGNO", 1977-1981) o personalidades contemporaneas en todas las esferas de la sociedad occidental ("LOS JUDÍOS", 1965 )

Además, libros de viaje, artículos, su propio epistolario…

Uno se pregunta sobre el sentido que tienen los libros de Peyrefitte en el mercado, después de 1970, no porque su calidad descienda o su estilo se haga manierista, al contrario, sino porque él, que había tendido siempre a abrir, se encuentra de enfrente a una pared sólida, una muralla “democrática” hecha de estupidez e ignorancia.

Educado en un Colegio de la compañía de Jesús, muere bajo la Iglesia de Roma en el albor de un nuevo siglo, como Oscar Wilde.

Por otra parte, es estremecedor descubrir como en el primer capítulo de "EL EXILIADO DE CAPRI", el joven Fersen defiende a Lord Alfred Douglas de un ataque por turistas Ingleses en el comedor de un hotelito del golfo de Nápoles…

En los últimos dos años se pueden encontrar por fin tres o cuatro nuevas ediciones de libros de Peyrefitte en los estantes de las librerías españolas, (y si no están, que será lo más probable, se encargan).

lunes, 3 de septiembre de 2007


A SUMMER STORM


Alas! how frail and weak a little boat

I have sailed in. I call it Happiness,

And I had thought there was not storm nor stress

Of wind so masterful but it would float

Blithely in their despite; but lo! one note

Of harsh discord, one word of bitterness,

And a fierce overwhelming wilderness

Of angry waters chokes my gasping throat.

I am near drowned in this unhappy sea,

I will not strive, let me lie still and sink,

I have no joy to live. Oh! unkind love!

Why have you wounded me so bitterly?

That am as easily wounded as a dove

Who has a silver throat and feet of pink.


Lord Alfred Douglas

Queridos todos...


Esto necesita un impulso que pronto, muy pronto llegará.

A tí, mi lector, te esperan increíbles experiencias y tú cuerpo pasará por estados que nunca hubieses imaginado.


Arrancamos en 3-2-1...

domingo, 2 de septiembre de 2007

sábado, 1 de septiembre de 2007

Premisa


La ciudad siempre irá contigo porque eres tú...